MEDIA TARDE.

Media tarde.

Amo a mi perro,
eso no es una novedad para mí.

Sé que él tiene la misma pasión por la comida,
no me importa, yo igual lo amo,
por que no disimula lo que siente,
pide lo que quiere
y listo.

Por ahora me preocupa que este gordo.

¡Por que soy su amigo me preocupa!

Pero, no puedo evitar ceder.

Sabe poner esa mirada.

¿Qué sé yo?…

esa mirada de ojos grandes con entusiasmo de niño
que nunca va a crecer.

Le gana a mi fortaleza;

salimos los dos a la cocina,
furtivos,
ya somos lobos,
sin ninguna piedad como lobos que somos,
le robamos una buena ración
de alimento balanceado
a esos gatos
de mierda.

Después de que se da cuenta
que la comida no le dura nada
de nada

nos reta,
esa adoradora de gatos,


mi mujer.



17/07/2009

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Wally.
Salva un árbol escribe en papel virtual.
Apoemas.

Parral.

PARRAL.
Tú me conoces,
parral de torcidos brazos sobre la dolida viga del aire.

Eres viejo como la casa,
duerme tu aliento de sombras
un quebrado brillo de siestas;

en la pradera de baldosas amarillas
el surtidor gotea su reloj de patio
con el rítmico latido de tus ramas.

¿Dónde estará tu corazón de lentas aguas,
la permanente marea que eleva hasta los brotes
el deseo de crecer hacia la vanidad celeste del cielo?


Amigo,
por eso:

permiteme vivir en el páramo verde de tus hojas,
en el laberinto que van formando las nervaduras silenciosas
de los ríos que corren con la invencible savia que te habita…

hasta dejarme los ojos llenos
de la vegetal transparencia
que visten tus racimos.

15/11/2008


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DESPERTAR.