
A carolina desesperadamente.
_______________ Te siguen los pájaros
_______________ y el brillo
_______________ desde ese silencio
_______________ donde pacientemente
_______________ tu voz me alcanza.
_______________ Yo ya no tengo alma,
_______________ la quemé
_______________ sin piedad contra el filo del mundo;
_______________ la dejé olvidada en la ceniza
_______________ de otros tiempos.
Yo ya no tengo miedo,
ni esperanza.
No sé dónde estarás,
no sé en qué parte
de esta noche estarás;
resguardada
bajo qué mirada,
tu mirada;
junto a qué manos,
tus manos.
Mi soledad tiene el color de tus ojos
en esta ausencia;
mi verdad de hombre pequeño
no te alcanza
desde esta habitación sin alas,
desde este cuerpo,
Carolina.
29/07/2007
Quiero aclarar que la fecha de este poema es muy anterior a la puesta en su pie, 1998 aproximadamente. Claro que esto no tiene importancia alguna salvo para mí que ahora recuerdo que Carolina nunca existió realmente, o en realidad, mejor es decir que yo nunca existí en la conciencia de Carolina y ella fue la excusa para escribir estos versos en una noche ciega y por suerte ya olvidada.
Copyright ©Gustavo Cavicchia.
-Todos los derechos reservados.
-Todos los derechos reservados.

5 comentarios:
¿Quién no tiene una Carolina dando vueltas y vueltas?
Excelente poesía. Mis felicitaciones.
Alicia
Si Carolina no fue real ahora paso a serlo, un personaje con vida y mucha nostalgia. Gracias Gus por la lectura del poema en Youtube, estuve también viendo tus poemas publicados allí y me llamo grandemente la atención “L a espera” es muy buen logrado poema. Gracias una vez más.
Gracias Alicia un beso grande
Angel, gracias un fuerte abrazo
Great post, I am almost 100% in agreement with you
Publicar un comentario en la entrada